lunes, 11 de julio de 2016

Eléata del Absurdo

Y cambiaré mis costumbres
y surcaré un nuevo rumbo
solo, de mi.
Porque no hay nada afuera
que no pueda encontrar adentro
ni nada oculto que no haya de ser revelado.

Calipso shagagá.
Un dromedario sin joroba.
El absurdo
el absurdo sin rumbo no es absurdo
es la hora, el tiempo, las costumbres que deben ser cambiadas.
El absurdo de los días. Se aposta en el arcón de los egos
como un anclaje de suprema perfección, así como un perfume.


El absurdo del perfume entonces.


Una entelequia del yo, del amor que me completa.
Amor sin beso, sin cariño, sin compresión ni historia.
Un amor sin ego. Solo el atavismo de los ojos, tandém humano. Y la fe ciega en un mañana mejor, arquitectura de nuestra historia, de finura sucia, cadáveres y exquisiteces.

Es un juego con la moneda lo que hacemos con nuestro espíritu.
Una permuta de risas, una conexión eléctrica que nos paraliza, y nos encanta.
Un vicio más
¿Sano?
Un vicio. Cambalache ritual. Permitido, y tabú obligado. Una prueba de fuego, desde nuestro mismo fuego. Una trampa conocida, hecha por y para nosotros mismos. Una partida de ajedrez, la dualidad del hombre. Un tablero con trampas, donde el damero es blanco por mi, y negro por mi.

Amar tan fuertemente puede perder nuestro rumbo, hacer un amar sin saber ya muy bien desde donde se partió, solo a donde querer llegar.
Un dromedario sin joroba.
Cuantas máscaras amamos, sinceramente amamos
que nos salvaguardan la existencia. Que trascienden del ritual mismo de nuestro ego, para pasar a formar parte de la misma ánima que nos encandila al morir.

Calipso, Metrópolis, Paradiso y piano bar.
se bien que tengo que cambiar mis modos. Rezar y forjar mi alma.
Ser orfebre de mi plata, celoso de mis dones
Padre de mi amor, Hijo de su Amor
Regente de mis pasiones.

El absurdo se programa, no es locura, ni la abstracción elucubrada.
Mi absurdo reposa en la inflexión del tiempo encontrado con la volición de los hombres y de Dios.
Allí donde los silencios son colmados, y el des(orden) explicado
es donde el mentecato perdió la joroba
y se transforma en dromedario sin ley.
En camello, de crisis ontológica, acéfalo de todo, agnóstico de Dios.
Somos la realidad que construimos para no creerla después.
Somos el muñón de la genealogía, que se regenera, en heteronomía de la opinión del Hombre.
Somos la existencia feérica, que resiste en la leyenda, y persiste en el amor.
Somos lo inexplicable, que la plusvalía esquizoide desmerece con industria y ruido a progreso alocado.

El absurdo nos encuentra solos, y bien conectados
cambiemos la injusticia
cambiar la intolerancia de un pasado recurrente
De una independencia frígida y enferma.
Cambiemos la autocracia de la máquina setenta
veces.
Setenta veces siete.
Santos en maneras, santos en ideas. Recuperemos el alma, limpiar la conciencia, con sana inconsciencia.



y
Que el absurdo no nos engulla. Que las redes no nos atrapen
Que lo negro nos enseñe, y lo blanco no encandile.

No hay dolor eterno. No hay amor falso.
no hay. Siempre y cuando amen del menester del equilibro divino.
Los ojos nos enseñan lo que los cátodos anieblan
Las sonrisas, el fuego en el pecho de la felicidad. Cachetazos de alegría
Llantos de felicidad. Risas de compasión
Es ese dolor sin norte después de dar a luz
Un Hombre, una Obra, un Amor verdadero.
No hay dolor, solo espera para a lo desconocido
no existe imposible. Son solo temibles

Somos el circulo que debe abrirse
como un alfombra embalada
Debemos tomarnos el trabajo de agarrarla con nuestras propias manos
desempolvarla
Y hacer de aquel cilindro viciado la plancha donde podamos volver a caminar la vida.
Extenderla, desenrollar el círculo del tiempo.
Vencer al Uróboros de nuestro miedo, de nuestra concupiscencia sin cauce.

Hay Amor eterno. Y hay falso dolor
Extranjería de interioridad. Precoz desinterés
El absurdo debe ser sometido, con derecho y juicio
mas no hay amor paupérrimo ante la epinoia del destino
no hay fuego sin chispa
ni hijos sin padres.

Somos la realidad feérica, que resiste en las leyendas, y se reescribe en el amor
El silencio que resignifica.

No todas las palabras deben ser dichas, ni los claros colmados.
Solo la verdad, por la verdad misma, persistirá en el adentro.
Logrará impeler la vida, de manera misteriosa.
Mas allá de la plusvalía
por encima de cualquier constructo
de mutilaciones al cuerpo
de perturbaciones a la razón.
Encontrándose allí, donde los sabios atesoran su conocimiento
en el tiempo, en la arena, en dibujos de agua.

descalzarse
unplugged, colmado.
atrás quedo el absurdo
















Calípso Metrópolis    
Paradiso  



Piano Bar.















                                                                                                       

sábado, 9 de julio de 2016

Metamorfo

1/2  Por favor, ayudame!
por favor.... ayudame... por favor!
*me odia. Mucho* oh.... *oh, realmente me odia*
1/2  No te puedo ayudar. No puedo conmigo. De verdad que no puedo. Soy lo menos indicado para tu rescate. Seré tu peligro.
*Por favor, no me odies* te quiero *No quiero lastimar a nadie, más que a mi, en este inmundo torbellino*


Saliste corriendo. No me diste tiempo para anunciar tu carrera. Menos para comprenderla. Porque saliste corriendo. feroz y sagaz. Una caminata de azarosa lucidez y enérgica partida. Como esas largadas de Maratón, de Maratón de juego olímpico. Saliste corriendo, y en el camino te me caí de tus ideas, de tus sueños febriles. Me arroje al barro, donde me construí estas torpes piernas, para aprender a caminar sin un sueño por delante ni una idea al cual fijarme.



Suena raro no?
-Que?
El calor sin humedad
-El calor sin humedad?
claro, sin humedad. Seco
-Pero somos del Litoral. El calor es hermano de la humedad
No aquí. Aquí, la gente baila sin transpirar, trabaja sin parar, Se enamora sin preocupación, sin vergüenza. Aquí la gente se maquilla, pero el maquillaje nunca, pero nunca se corre.
-Que es este lugar?
La anhedonia de cualquier poeta
-De cualquiera?
El Litoral es mi mundo.El tuyo. Ésta, es la anhedonia de cualquier poeta. Por lo menos de estas tierras. Islas grandes, entre ríos y fe
-Por favor, que crueles sinsabores me estas mostrando. Dame lagunas y costeras, piraguas, bravura. Dame noche, calor, humo, brisa. Mi corazón no late sin la música del grillo y el zumbido del mosquito. Dame amor de todos, pero de los que son solo míos y de nadie más.


No hiciste tiempo para mostrarte interesante. Lo lograste, ya perdió el interés por vos.
-No hay imposibles. Hay temibles, y la falta de coraje es lo más triste para un amor correspondido. No pierdas el tiempo, si vas a perder algo, que solo sean las ganas.