lunes, 29 de diciembre de 2014

El constante

A las chicas siempre les gusto cocinar tortas y postres
a mi, la verdad que ponerme a verlas o simplemente ayudar a poner la mesa me pareció siempre muy machista. Es organizada, una mixtura fina del inconsciente colectivo ¿o nunca se pusieron a pensar porque en cada reunión, juntada, asado, comida, tertulia, woreber, las minas son las que llevan la comida y los pibes la bebida?

El hombre, (si se acuerda) trae bebida, sino, están ellas, que ya saben, tienen todo, pobres.
Parte de mis neurosis lo se, no me doy cuenta que hay normalidad en su accionar, que no por nada, se repite y repetirá a lo largo de la existencia de la humanidad. No hay subordinados ni jefes, sexo dominante, ni sexismo en el que el papá haga el asado y la mamá la ensalada. 








viernes, 7 de noviembre de 2014

7 De Noviembre

Hoy es siete, ayer lo fue
Hoy es noviembre y el tiempo se pierde en noviembre.

Los sonidos del calor, los aromas del color de la primavera
todo eso que parte el alma en pájaros y hormonas.
Un saxofón irrumpe la habitación, las maquinas ceden
y el amor se sucede como estampidas de toros, una embestida de cuerpos encendidos.

Una tarea para hacer, un dilema por aparecer
los tibios se terminan por enfriar. El año tiene sueño
y la fatiga se instala en el alma del lumpen
y las digregaciones del pueblo se hacen grandes
¿Quien se comprará el arbolito de navidad más grande?

Lloras por dentro, porque claro, nunca podrás.
Si la vida nos cambiara por un momento y supiera yo lo que es tenerlo todo.
Mi sueño resuelto, mi capricho deseado, cumplido.
Tener tiempo para el espíritu, pues en materia de la materia
Lo tengo todo.

Noviembre nos vaticina calor
olor a pólvora volcada
compras febriles
pastillas de fují
ventiladores con un discurso monótono
vida y sol
energía y aptitudes para vividla.

nos presenta dolores de cabeza, retorsijones estromacales
y un calor en la nuca de materias que todo el mundo quiere olvidar.
Noviembre, un modelo entre modelos.
Un eufemismo de los males gustos vividos y vívidos en trescientos sesenta y cinco días.

Hay sangre, raspaduras, carnes asadas
y mujeres osadas que se animan a mostrar sus costas por amor
Hay músicas que erizan la piel
y por sobre todo hay calor, humedad y besos que abren paso a morder, abrazar fuerte y fundirnos en respiraciones acompazadas.

Noviembre es siete
siete los sellos cristianos
siete los soles que dictaminan sus sentimientos
siete los niveles del infierno
tanto siete como nada, tanta nada como el todo.
los envases se quiebran, la madera se pudre pero el alma persiste
el alma siete
siete de Noviembre.



sábado, 16 de agosto de 2014

Poemas de noche


La noche me llevó de las narices hacia mi pluma y mi papel
yo estaba muy tranquilo y apacible
yo sentía que nada podría estar mas bien

Una brisa dulce con perfume a humedad
Una noche agitada de risas y galanteria
todo el mundo es un suicida y es la verdad

Las pistas abiertas
las bocas pintadas
los chicos borrachos
las chicas despiertas

Sentía en mi interior la necesidad
me urgía cantarle a la luna
sentía que sin un amor
mi alma no llegaría a las una

Las calles furiosas de autos furiosos
de hombres grandotes y viejos castaños
las filas ansiosas de entrar a la fiesta
la misma que se hace desde tiempos de antaño

Me enamoré de la luna nocturna
la brisa primaveral
y las estrellas citadinas de Santa Fe en Boulevard

Las pistas abiertas
las bocas pintadas
los chicos tocados
las guapas de fiesta

Oh noche, regalame una chica de ciudad
que calme mi sed y me sepa hechizar
que anule mis vicios y pueda sanar
todas las heridas que me has dejado

viernes, 4 de julio de 2014

Sol y Nube




"Mi táctica es ser franco 
y saber que sos franca 
y que no nos vendamos simulacros 
para que entre los dos 
no haya telón no abismos. 

Mi estrategia es en cambio 
mas profunda y mas simple 
Mi estrategia es 
que un día cualquiera 
no se cómo ni sé 
con qué pretexto 
por qué ... me necesites."


Mi Táctica.- Mario Benedetti



Se avergonzaba de cada palabra escrita, pero era tarde. Deseaba volver atrás, tan atrás como para olvidar aquel momento en donde vio su foto. Ansiaba con el corazón que se materialice su ilusión, tan débil y enérgica a la vez.

Pero el primer paso ya estaba echo y llegaban sus respuestas como un radar de submarino, débiles pero esperanzadoras, sabía su nombre y su edad, la cara de algunos allegados y cuan linda era su mascota. Tonta y fugazmente era su todo, y paraba el mundo por leer correctamente sus respuestas -Tan mal no me está yendo, ha!, algunos de sus pensamientos constantes, aunque conocía muy bien sus debilidades.


Respondía tan rápido y cortés que a veces no daba tiempo ni a respirar, efusivo y espontaneo entregaba todo al mostrador por momentos como podía llegar a ser el más indiferente con la compostura alta. Quería saber tanto como explorar su corazón cual animal hambriento de hace meses; pecando de molesto iniciando conversaciones a horas inapropiadas, terminaba por no importarle en absoluto, siempre y cuando respondiera en un lapso de tiempo razonable, pues se sentía el más inútil cuando no respondía algún llamado bienintencionado suyo. Y era duro, el juez más duro con si mismo, prometiéndose que no volvería a pasar, que mantendría la distancia y la magia de la indiferencia, aunque conocía muy bien sus debilidades y entendía que tarde o temprano volvería a caer en algunas de las flaquezas de su mente y la ansiedad de su corazón.


Una sonrisa suya era una patada en el corazón y su ser, su sonrisa hacía que todo se mantenga en una especie de caída libre atemporal, flotando en el aire, y el todo no tenía importancia, era un estorbo para admirarla.


Vagos mensajes, sonidos, emociones predeterminadas y alguna foto instantánea era cemento y piedra para edificar un amor idealizado, tan distante como al alcance de su mano


Había creado conexiones sociales, algunos amigos y amigas sabían de ella, la conocían bien y era dulce y agradable según ellos. Sonrisas cómplices y palabras alentadoras hacían que su ilusión se arrebate de helio e infle su pecho, dispuesto a destruir una nación con el poder de su dedos y la sombra de su espalda gigante. El secreto del cortejo perfecto, para él, que no tenia calidad de Don Juan ni semental ganador, estaba en su cabeza, fría y calculadora. Medía con precisión cada una de sus palabras, como una especie de alquimia en la que una combinación de elementos y pócimas pueden crear a la piedra filosofal, el creía que fusionando tiempo de respuesta, calidad del chiste, el ingenio, extensión de la respuesta y la mixtura correcta de emoticones "felices" lograría un encuentro, una esperanza mayor que le de la oportunidad de concretarle.


Facebook, whatsapp, twitter y todo tipo de cablerio informatico servía, para espiar en secreto ("Stalkear") y conocer sus gustos; boys bands para minitas, electrónica de David Guetta, dos o tres fotos de Disney, dos o tres fotos de su familia, de su perro ("...reino hermoso chuchi NUNK me faltes"), con un par de amigos, las veces que salió a bailar y nada más. 


Su ilusión vivía en los secretos de su corazón y moría por momentos en los bajones de su cabeza. Hasta que un día fue ella la que comenzó la conversación, le temblaban las manos, danzó y puso el grito en el cielo de felicidad, su cabeza amaneció como un día soleado de verano, en la playa y sin nada que hacer más que disfrutar la vida. Rogaba que no sea para pedirle algo y que sus ("Holaaa, que haces?.... "Todo bien?) no sea mera diplomacia maquillada de carisma y buena onda, pero no fue así, le pidió que le hablara de algo que no sabía que hacer, mas estaba muy aburrida. Con una sonrisa en la cara y el corazón exaltado le escribía, pero recordaba su promesa con si mismo, que para no arruinarlo se mantendría <interesado pero no desesperado>, -Hombre! funciona!! gritaba su mente. Así dejo que hablara ella, como en recompensa de todo lo que había trabajado minuciosamente, como hormiga, para acercarse y ser. Fueron días felices y esperanzadores en los que sentía que tenia todo y todo le salía bien, despertaba al mundo con una canción y una sonrisa, como si el sol le brillaba solo a el y con más fuerza que antes. 


Se sintió bien y lo disfruto al máximo, siendo el día donde ponía su mayor expectativa y todo el corazón abierto, le llego por texto una cachetada de realidad, tan dura, que comenzó a dirimir toda su esperanza desde adentro. Abatido ante todo, abatido ante la distancia que siempre estuvo, la poca confianza consigo mismo y la adoración tan intensa por algo tan desconocido el sol que brillaba para su singularidad se apagó y en su lugar llegó un nubarrón, gordo, obscuro, cargado de agua y muy lento, el nubarrón ese que se queda arriba de tu cabeza, de tu ciudad durante semanas y parece que no quiere irse. Era la nube perfecta para dormir la siesta, una siesta de 12 años como para no levantarse más y perecer entre una almohada las sabanas y kilómetros de frazadas.

A veces tenia una guitarra a mano y de las seis cuerdas salían canciones en forma de lamentos, que  tocaba para el círculo de amigos que lo conocían bien. -En ese estado sos insoportable boludo!- le habían dicho, y fue justamente otra cachetada de realidad que le llegó como un aliento de vida la que lo paro de golpe y le sacó todas las impurezas, todo el óxido y la modorra que da la tristeza cuando se queda estancada. Se lavó la cara y se sorprendió, se vio tan cambiado que pensó que era otra persona y tardo unos segundos para reconocerse. Su cara estaba huesuda y ojerosa, el pelo sin fuerza y un poco blancuzca su piel. Salió a la calle, y la luz de la vida que sigue, le llego sin perdón y achino los ojos para apaciguar tanta energía, respiró y (borrón y cuenta nueva) se puso a caminar, sin darse cuenta había comenzado la primavera, los arboles altos y de antaño ya habían reciclado sus hojas caídas y las usaron de abono para volver a nacer en su verdor, los pájaros se perseguían por los aires, con sus cantos se requebraban y los pescadores del rió que en invierno flaqueaban, salían a trabajar con una piragua demás por el excesivo cargamento de peces que picaba el rio, eran épocas de abundancia.

Existió con alegría la revancha de vivir y sorteando un charco de una tormenta de días, vio en el reflejo del agua algo que lo dejó sin aliento, a ese algo lo conocía bien en dos dimensiones, bajo rayos catódicos y en poca definición. Se conocía, un poco de memoria un poco con imaginación, ese rostro que tanto le gusto en un principio, y que lo llevo a hacer y sufrir cosas impensadas, fue un descuido tan alegremente acertado que su corazón recordó la adrenalina de aquellos tiempos de acelere y azúcar. Si, en el momento en que todo había sido olvidado, se topo sin querer de frente con aquella ilusión materializada en un cuerpo de chica, se reincorporó de un salto, una vos lo había llamado por su nombre. Sus ojos la recorrieron desde sus zapatillas hasta el final de su pelo, no creería nadie lo que habia visto, estaba al fin enfrente de ella. Conoció su voz y su intimidad, sus verdaderos gustos y sus maneras. Lo que descubrió era treinta veces mejor de lo que alguna ves supuso. Su carisma vivaz exaltaba a los animales, su dientes, blancos y brillantes eran la excusa para hacerla reír y arreglarse el pelo con el reflejo de la cara en su dentadura, tenía la figura iluminada de juventud y una inteligencia que corría cualquier velo de ingenuidad.

En cuestión de una semana de encuentros fueron inseparables, descubrieron una afinidad que se potenció con el tiempo, no eran tan simples y aburridos como facebook te puede describir, sino que en convivencia eran capaces de sincronizar sus respiraciones y parodiar al mundo riéndose de la forma en que trataba la sociedad de emanciparlos de su juventud. La distancia que un principio ella dio por miedo se disfumino como el spray de la garua y esclareció todo entre los dos, ahora todo era diferente, supo que era sincero y no tuvo vergüenza de lo pasado, se adentro en el con la misma entrega que aquel lo habia hecho tiempo atrás. 

Quedo todo en un segundo plano viviendo una pluralidad inalterable que apuntaba hacia el universo infinito, en ese entonces, en un momento de lucidez, notó una nube que pasaba cerca del sol dibujando una imagen del cielo completa. Un sol que con el contraste de las nubes encuentra a su luz con una fuerza única y que sin ella sería un día soleado más. Entonces la vio a ella, y comprendió que habia sido desde el comienzo esa nubecita rondante que hacía que todo su ser sea más en su compañía.





















sábado, 31 de mayo de 2014

Costa






Enero, segunda quincena, bien temprano, de verdad que si, los bolsos echos, fresco (agudizar la voz para leer "fresco"), dormidos, saludito rápido, mis viejos que nos apuran, el pueblo vacío salvo por algún que otro pendejo en moto o los borrachines que pasan tambaleando el paso riéndose solos. Jueves 13 de Enero, rumbo a la costa uruguaya, uno entra al auto con ojos pesados y con una incomodidad de la puta madre, en la cual es casi imposible posicionarse para descansar. El viejo carga el tanque, el playero fresco como una lechuga me hace empezar a dudar de lo que estuvo haciendo toda la noche como para estar tan arriba; -"Chicos persignensé" dice mi vieja, nos persignamos porque somos católicos practicantes, niños y medios balas también.

-"Lissto, vamos? mi viejo, -"Vamos nomas" mi vieja, y yo me duermo, y no me duermo: Nose que cosa agarre para que sirva de almohada, mmm, es mullidita y peluda, tiene que ser algún pulover o alguna boludes de esas que usa mamá. Es imposible, me quedá siempre el cuello tiezo por esta mierda, la cosa mullidita se cae, tengo el coso del cinturón de seguridad en el culo y me jode para sentarme dignamente.

Yo -  "Aaaaaaggghh, ya fue! ....'sta mierda!" , vieja -"Que pasa?", Y -"Es imposible dormirse", V -"Bueno, dormite", Y -"Eeeeesss que, justamente!", V -"Bueno, habla despacio que tus hermanitos SI duermen. Queres unos mates?", Y- "Bueno, dame a ver", así como cien kilómetros, escuchando la radio, charlando (casi siempre de lo mismo porque al ser humano le encanta caer siempre en los mismos temas y afirmar y recontra afirmar lo de siempre) y viendo verde.... verde verde verde verde verde, trigo, alfalfa, soja, sorgo, TODO. Me conozco los campos de cada paisano de Entre Ríos, eh contado todas las vacas, silos, molinos y caballos que vi en todos los viajes que hice en mi vida. Tantos ya perdí la cuenta. Quiero llegar a frontera ya, cruzar ese puente que de la mitad para acá se llama Gral. San Martín y de acá para allá se llama Gral. Artigas y que mi cabeza se crea que es otro aire, siendo en realidad el mismo país que por temas constitucionales cambia de nombre. No falta mucho, unos pueblos más ¿cuanto? ¿100, 120 km? algo así calculenle.

Llegamos, cruzamos (Esta buenísimo cruzar porque el puente de mierda se arquea para arriba y cuando lo vas a cruzar se ve re empinado y estas en la mitad de todo y te encontras en lo más alto y desde ahí miras para adelante y esta todo empinado, pero ahora para abajo), llegamos a aduana uruguaya, y como buenos argentinos llevamos algunas cosas encanutadas en mochilas, abajo de los asientos y cosas así...

Nada... pasamos COMO SI NADA, buenos días nos dijeron, "documentos?" dijo la chica detrás del box vial, "como no" dice mi viejo pasándoles los documentos. Listo, todo en orden, así fue, así pasamos.

Gracias a Dios no nos revisaron nada, respiramos tranquilos, ahora es lo mismo; vacas campo, verde, silos, caballos y molinos, pero con otro aire, aire de país extranjero, es obvio, todo está en la cabeza; el aire es el mismo y es el mismo pedazo de tierra que culpa de unos porteños se terminó por separar de la Argentina, la gente es casi igual, sino que a veces usan el "tu" y tienen yo diría casi una obsesión con el mate, cosa que llevan el termo hasta para andar en bici, SI, ANDANDO EN BICI.

Bueno, así estuvimos también como tres horas más, mis hermanitos de vez en cuando tenían hambre y las galletitas compradas para salvaguardar estas situaciones hicieron migas por todo el auto, abría y cerraba ventanillas porque el aire se enviciaba, ponía y sacaba discos y así hasta llegar a la interbalnearea.

Aaahh, adorada interbalnearea, ruta del "no problem", donde los caretas empiezan a asomar y conviven sin molestarse con las familias que manejan fords noventosos, los eucaliptos nos dan la bienvenida, la radio se pone cool y las ilusiones se elevan alto.

Se ven las primeros balnearios, se ven los moros, se huele el fresco del eucalipto y todo así es cuando se sucede un extraño impass adentro del auto en medio de tantas horas de viaje y humores turbios.

LLEGAMOS A CASA!!!! Un poco diferente de la foto de Internet por cierto, pero no importa, de verdad que no importa, bajamos los bolsos y la ropa que estaba con nosotros. Todo, absolutamente todo estuvo con nosotros durante el viaje, el hambre, el sueño, la risa, las migas, el meo aguantado, el viento en la cara, los mates, los discos de música, las radios horrendas trasmitiendo canciones de Franco DeVita, las vacas, la madrugada, el mediodia, el campechano, el madrugador, el griterio adentro del auto, las jodas, el campo, el campo, el campo...

En fin, todo pasa dice la canción, y merecido descanso el que nos regalamos de vez en cuando, ahora, que todo fluya en esta semana, y sea infinita en la memoria.